Si hiciste clic en esto, es porque «vivir tu mejor vida» suena atractivo, ¿estoy en lo cierto? También suena posible, y eso es porque lo es. Hay mucho trabajo para deshacerse de los viejos apegos y estar atento a la interacción de la mente, cuerpo y alma con la intención de alinearte en cada momento mientras eliges el amor, sin importar cuál sea el fin. Pero bueno, una vez que matas a esos dragones, es un paseo por el parque.

Me tomó 30 años emprender este crecimiento personal, así que me gustaría hacer que sea muy fácil de digerir e integrar en tu vida cotidiana lo antes posible, para que todos podamos vivir bien juntos. Se siente como el tiempo para eso, ¿no?

Creo que no puedes vivir bien si no priorizas tu salud real, lo cual, para mí, es bienestar total, una estrecha relación. Cuando estás sana, todo tu sistema está en equilibrio. Cuando estás completamente equilibrada, el ecosistema que conforma tu ser está en armonía (mental, emocional, física y espiritualmente) y esa es la verdadera salud.

Lo bueno es que puedes navegar por todos estos sistemas dentro de ti misma, para que sanes lo que sea que te cause dolor, despejes lo que te mantiene atrapada y vueles libremente a nuevos niveles de salud real y bienestar total para vivir tu mejor vida. Sin embargo, se necesita un compromiso de conciencia consciente. Es holístico, es diario y es una forma de vida.

¿Cómo sabes qué parte de tu sistema (mental, emocional, físico o espiritual) necesita un ajuste? ¿Y cómo sabes qué herramienta necesitas si no sabes lo que necesitas? Buena pregunta. 

Empecemos por la importancia de estar presente. En la suma de todas tus partes (mente, cuerpo, espíritu), sabrás cuándo uno o más de tus sistemas podrían requerir un ajuste o una revisión si logras conectarte con el aquí y el ahora. Puede suceder que a veces simplemente te sientes «apagada» y no puedes ubicarte con exactitud. Es entonces cuando llega el momento de realizar una observación con lupa para determinar cuales partes de ti se beneficiarían de una dosis adicional de amor propio. Cabe anotar, los humanos somos seres increíblemente complejos; no hay prisa para obtener resultados, tómate tu tiempo. 

Si no has realizado antes un ejercicio de ecualización puedes tener puntos ciegos y te resultará difícil discernir qué sistema podría necesitar el ajuste. En realidad, abordarás habitualmente el mismo problema desde el mismo lente: permanecer atrapado en la proverbial rueda de hámster, corriendo tan rápido y fuerte como puedas sin tener ningún progreso.

Pero para vivir tu mejor vida no hay una formula mágica ni un secreto milenario, fluye, vibra #ConAltura.